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sábado, 2 de mayo de 2020

Excavaciones en la muralla bajomedieval de Alcañiz

Desde 2018 he realizado algunas catas en el entorno del barrio de Santiago, hasta la ladera de Pui Pinos. En breve saldrá un artículo al respecto en el Tercer Congreso de Arqueología y Patrimonio Aragonés (CAPA III). Ahora os dejo algunas imágenes ilustrativas. Seguiré informando!











sábado, 6 de julio de 2019

Artículo sobre la Colegiata de Sta. María de Borja

Ya está publicado el artículo sobre la Colegiata de Sta. María de Borja que escribo con Alberto Aguilera en los Cuadernos de Estudios Borjanos nº 62 de 2019 pp. 51-90.
Resumen: En el presente artículo se estudia el proceso constructivo del claustro de la colegiata de Santa María de Borja, cuya edificación autorizó Juan II de Aragón en 1465, tanto a partir de los datos obtenidos del control arqueológico que se llevó a cabo durante una parte de las obras de rehabilitación de la IV fase, correspondiente al año 2018, como de la abundante documentación que se conserva en distintos archivos locales.


https://www.academia.edu/39728174/El_claustro_de_la_colegiata_de_Santa_Mar%C3%ADa_de_Borja_Zaragoza_una_aproximaci%C3%B3n_cronoconstructiva_desde_la_arqueolog%C3%ADa_y_la_historia

sábado, 22 de junio de 2019



Ya está publicado el artículo sobre el yacimiento bajomedieval de La Cruceta (Tauste) que escribo con Mario Lafuente Gómez, Óscar Lanzas Orensanz, Víctor Gil de Muro Eguizábal, Carlos Valladares Lafuente y Alejandro Sierra Sáinz-Aja. Está disponible online en la página de la Asociación Cultural "El Patiaz" de Tauste.
Os dejo el enlace a la conferencia que impartimos:
https://drive.google.com/file/d/1ZMc8Dq4KVYyX_KyN86eBrfKQFSi5_2z4/view?usp=sharing


lunes, 25 de febrero de 2019

Acaba de salir publicado el artículo sobre el asentamiento bajomedieval de La Custodia (Tauste) que escribo con Francisco Castillo. Está disponible online en

http://salduie.unizar.es/sites/default/files/Saldvie17_Guti%C3%A9rrezyCastillo.pdf


sábado, 30 de enero de 2016

miércoles, 26 de febrero de 2014

Artículo del Heraldo de ayer sobre el castillo de Juslibol y nuestro grupo de facebook 2018 Zaragoza.

domingo, 5 de mayo de 2013

Castillo de Alfajarín



 En 2004 el Ayuntamiento de la villa de Alfajarín inicia la recuperación de las ruinas del castillo. Para ello encarga  una primera fase de obras urgentes de consolidación y apeo del castillo. En 2011 se ejecuta la fase 2 correspondiente al torreón este, el único que permanecía en pie. En 2013 se ha redactado la Fase 3 para restaurar el lienzo este desde el torreón hasta el arco de ingreso, que también se pretende restaurar.
 
  Según el Plan Director para la recuperación de este monumento en próximas intervenciones se pretende ir descubriendo arqueológicamente y recuperando arquitectónicamente las distintas lienzos del perímetro amurallado, así como las zonas interiores que aún permanecen ocultas bajo los escombros medievales.



 El castillo y su entorno, que comprende la ermita de la Virgen de La Peña, es propiedad del ayuntamiento de Alfajarín y está catalogado como Bien de Interés Cultural -B.I.C.- desde 2006.

 La villa de Alfajarín se encuentra a 20 km al este de Zaragoza, en la terraza superior del Ebro, a los pies de los Montes Blancos, estribaciones yesíferas de los Monegros, dotados recientemente de protección medioambiental. Está en la comarca de la Ribera Baja del Ebro, si bien, administrativamente, no depende de ella sino de la comarca de Zaragoza por constituir.
 La población, presidida por la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, edificio de origen medieval, en su mayor parte mudéjar, está a los pies del castillo, aunque separado de éste por la autopista A-2.



 El castillo de Alfajarín pudo ser construido en el siglo X u XI. Con la ocupación de Zaragoza por Alfonso I el Batallador en diciembre de 1118, Alfajarín y su castillo se rindieron en 1119, al igual que todas las poblaciones circundantes. Poco después volvió a manos musulmanas y en 1131 fue tomado de nuevo por Alfonso I poniendo como tenente a Fortún Galíndez. Tras la batalla de Fraga y la muerte de Alfonso I Batallador, en 1134, volvió a poder de los almorávides, siendo reconquistado definitivamente en 1141 por  Ramón Berenguer.
 Desde fines del siglo XIII y hasta finales del siglo XIV perteneció a la baronía de los Cornel, a raíz de la donación hecha en 1293 por Jaime II. Finalizó su vida, tras varias intrigas nobiliarias, cuando Pedro IV asedio e incendió el castillo de Alfajarín en 1383.
 Saraqusta, la Zaragoza andalusí, estaba protegida, además de por sus dos recintos amurallados, por una red de castillos que defendían las rutas comerciales que accedían a la ciudad: Alfajarín era uno de los más importantes, en el camino de Lérida; Santa Bárbara (Valdespartera), Cuarte, Cadrete y María estaban en el camino de Valencia; y Rueda en el camino de Madrid. Otros castillos se construirían en la segunda mitad del siglo XI para prevenir el acoso de los aragoneses desde el norte de la taifa de Saraqusta. En este grupo estarían los de Castellar, Miranda, Alfocea, Juslibol, La Puebla de Alfindén, Villamayor de Gállego, Villafranca… Sin embargo, la concreción y corrección de estos datos está pendiente de estudio histórico-arqueológico.

 El castillo está relacionado con otras edificaciones de Alfajarín. En primer lugar con la vecina ermita de la Virgen de la Peña, cuyas fachadas eran del mismo tapial de yeso que el castillo y la fachada oeste, la que mira al castillo, estaba flanqueada por gruesos muros que indican una mayor amplitud del edificio original y el uso militar en origen. En la actualidad se hallan descontextualizados (revestidos y pintados hace décadas).


  Ya en el pueblo, la puerta medieval de la muralla occidental, denominada La Portaza, enmarcada en una sólida construcción de tapial de yeso, conserva el acceso interior con un doble arco ojival de ladrillo. Entre esta puerta y el castillo se detecta en la fotografía aérea lo que pudo ser la muralla occidental de la villa medieval y que deberá ser objeto de futuras prospecciones arqueológicas.

  Acaba de adjudicarse la inminente nueva fase de restauración del castillo, que repondrá el arco de ladrillo de aceso al mismo






jueves, 13 de diciembre de 2012

Curso de arqueología "on line"



Dejo aquí el enlace para la página de Formación en Gestion Patrimonial:

arqueotecnologia.com




sábado, 17 de noviembre de 2012

Castillo de Juslibol

  Traigo aquí un resumen del artículo elaborado con el equipo del catedrático de Geografía de la Universidad de Zaragoza, Jose Luis Peña Monné sobre el castillo de Juslibol y su comprensión a través de la geoarqueología.

                          Acceso al Castillo

 Y el enlace a un artículo de prnesa digital: www.aragondigital.es/noticia





 EL CASTILLO MEDIEVAL DE JUSLIBOL (ZARAGOZA). DATOS PRELIMINARES PARA UNA RECONSTRUCCIÓN GEOARQUEOLÓGICA


  J.L. Peña-Monné (1), V. Rubio Fernández (2), L.A. Longares Aladrén (1), F.J. Gutiérrez González (3) y A.Constante Orrios (4).  

(1)    Dpto. de Geografía y Ordenación del Territorio, Universidad de Zaragoza, 50009 Zaragoza, España,  jlpena@unizar.es
(2).   Dpto. de Geografía, Universidad Autónoma de Madrid, Cantoblanco, 28049 Madrid .
(3)    Arqueólogo, Zaragoza.
(4)    CVER. Universidad Politécnica de Valencia.
 Abstract (The Medieval Castle of Juslibol (Zaragoza). Geoarchaoelogical reconstruction preliminary results.  Se aplican técnicas geoarqueológicas para el estudio de la evolución de un castillo medieval, actualmente en ruinas, del que apenas hay documentación. La identificación de su sistema defensivo ha permitido recuperar el registro sedimentario de sus fosos, tanto de la época de construcción del mismo como de su posterior relleno, utilizando dataciones radiométricas y algunos  restos arqueológicos incluidos en las acumulaciones.

 INTRODUCCIÓN
  El castillo de Juslibol, también conocido como Picote de San Martín, está situado en el extremo NNE del pueblo de Juslibol, unos 7 km al norte de la ciudad de Zaragoza. Ocupa un cerro aislado de yesos miocenos coronado por restos de la terraza fluvial T5 del Ebro, fuertemente deformada por la karstificación de los yesos, a unos 70m de altura sobre la llanura aluvial del Ebro. El castillo existía ya en época musulmana, con el nombre de Mezimegeer (Guitart, 1976) y formaba parte de una línea defensiva de castillos y torreones siguiendo un escarpe continuo de yesos por el margen norte del Ebro. Tras la conquista por Pedro I de Aragón en 1101 se le bautizó como Deus lo vol (Dios lo quiere), grito de guerra de los cruzados y que dará nombre al pueblo de Juslibol actual (Andrés, 1998). Diecisiete años más tarde sirvió como base para la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador. El objetivo de este trabajo es extraer información acerca del castillo y su posterior evolución hasta llegar a la situación ruinosa actual, a partir del estudio de sus fosos, utilizando técnicas geoarqueológicas para su documentación y reconstrucción.

METODOLOGÍA
 El reconocimiento mediante ortoimágenes aportó una primera interpretación cartográfica de los componentes principales del cerro y su entorno cercano. El trabajo de campo posterior permitió completar esta información y localizar los puntos de mayor interés para la realización de perfiles y la toma de muestras (14C, restos arqueológicos) dirigidas a obtener datos cronológicos. Por otra parte, se está realizando un levantamiento topográfico mediante GPS de precisión para elaborar mapas evolutivos que reconstruyan el aspecto de la fortificación en el siglo XII. En esta primera fase del estudio se exponen los primeros resultados conseguidos, que se centran en los fosos que circundan el yacimiento arqueológico, siguiendo la metodología propuesta por Rubio et al. (2006), que han permitido alcanzar ya algunas conclusiones evolutivas.

RESULTADOS
 La primera aportación del trabajo es la reconstrucción de la morfología y cartografía de los fosos que rodeaban la fortaleza medieval, desconocidos hasta el momento (Fig. 1). Su reconocimiento con foto aérea se hizo a partir de las bandas de vegetación más densa instalada en sus rellenos, que contrasta con el paisaje blanquecino generado sobre los yesos, al carecer prácticamente de vegetación, dada la fuerte degradación erosiva que afecta al entorno del castillo (Peña et al., 1986). 
  Se aprecia  la existencia de un foso principal (f1) de tipo semiperimetral basal (Rubio et al. 2006), rodeando el cerro prácticamente con forma subcircular, al pie del escarpe de la terraza fluvial en la que se asienta el núcleo principal del castillo. Un segundo foso (f2), paralelo al anterior, se extiende por el sector NE, con mayor anchura, aunque menor longitud. Entre ambos fosos se encuentra un sector sobreelevado (m), que se ha interpretado como una construcción de argamasa de yeso y gravas, actualmente desmoronada. El sistema de fosos rodea casi por completo el cerro sobre el que se levantan los restos del castillo, que estaría cerrado por una muralla con varios torreones, aún reconocibles en su cara NE. En la parte meridional pueden verse también las bases de dos torreones exentos al sistema de fosos, en posición más baja que el castillo, justo en el borde del escarpe de yesos (Fig. 1). Con posterioridad a su excavación, estos fosos se fueron rellenando de sedimentos hasta su total colmatación, perdiendo su funcionalidad. Los pequeños barrancos que descienden desde los escarpes de yesos, han alcanzando por erosión remontante de sus cabeceras los rellenos de ambos fosos en varios puntos, afectando incluso a los propios cimientos de la muralla del castillo. Ello permite la observación de varios perfiles de las acumulaciones, destacando el corte 1 (ver fig. 1), de 1,75m de espesor, donde se han diferenciado cuatro niveles (Fig. 2).
Los niveles 1 y 3 se componen de sedimentos finos y gravilla, con abundantes restos de cerámica musulmana y fragmentos de carbón; las dataciones 14C efectuadas en el primero de ellos aportan una cronología entre 1158 y 1160 cal AD (Jus 1 -UZ-5864/ETH-40987 y Jus 2-UZ5863/ETH-40986), estando pendiente de datación otra muestra en el nivel 3. Los restantes unidades (2 y 4) se componen de sillares de yeso y bloques de argamasa, procedentes de derrumbesde los muros superiores; tanto los fragmentos de cerámica que aparecen en estos niveles como en los dos anteriores pueden clasificarse cronológicamente en los siglos XI-XII.
 Por otra parte, en el sector NE se ha localizado una acumulación de ladera correspondiente a los materiales extraídos durante la excavación del foso que fueron vertidos hacía el barranco que limita el área fortificada en dicha zona. Nuevamente la incisión de un pequeño barranco, permite observar el corte 2 (ver fig. 1). Se compone únicamente de fragmentos de yeso y en su interior se tomó una muestra de carbón, que ha sido datada con 14C en 1014 cal AD (Jus3-UZ-5865/ETH-40988).

CONCLUSIONES
 Los primeros datos obtenidos en el castillo de Juslibol nos muestran la existencia de una estructura defensiva compleja, a base de fosos, murallas y torreones. Con la información actual, aportada por las dataciones 14C, conocemos que la construcción de los fosos tuvo que realizarse en torno a 1014, es decir unos 85 años antes de su conquista por Pedro I. Por otra parte, en 1160 el castillo debía haber perdido ya su poder estratégico original –una vez conquistada la ciudad musulmana de Zaragoza- ya que por entonces casi la mitad de la capacidad del foso principal había sido amortizada por sedimentos. Esta información preliminar podría sentar las bases para una futura intervención arqueológica y la posibilidad de efectuar una restauración de parte del castillo.
La aplicación de la geoarqueología proporciona una información inestimable para la reconstrucción y documentación de puntos de interés arqueológico que se ven especialmente afectados por procesos erosivos; la idoneidad de estos estudios ya ha sido puesto de manifiesto en otros trabajos realizados en esta región semiárida del centro de la depresión del Ebro (Constante et al., 2010).

Referencias bibliográficas
 Andrés Valero, S. (1998). Historia de Zaragoza. Zaragoza Cristiana (1118-1336). Ayuntamiento de Zaragoza y CAI, 94 p.
Constante, A., Peña, J.L. y Muñoz, A. (2010). Alluvial geoarchaeology of an ephemeral stream: Implications for Holocene landscape change in the Central part of the Ebro Depression, Northeast Spain. Geoarchaeology, 25 (4), 475-496. doi: 10.1002/gea.20314
Guitart, C. (1976): Castillos de Aragón I. Desde el siglo IX hasta el segundo cuarto del XIII. Col Aragón. Librería General. Zaragoza, 191.
Peña, J.L., Rodanés, J.M., Mazo, C. y Montes, L. (1986). La fotografía aérea vertical en blabnco y negro y su aplicacón a la prospección arqueológica y geoarqueológica. I Jornadas Metodología de la Investigación Científica sobre fuentes aragonesas, 219-227. Zaragoza.
Rubio, V., Peña, J.L. y González, J.R. (2006). El impacto en el paisaje de los fosos de época prehistórica en el noreste de España y su reconocimiento por criterios geomorfológicos. Actas III Congr. Int. sobre Fortificaciones “Paisaje y Fortificación”, 55-68. Alcalá de Guadaira.

         
Fig.1. Plano geomorfológico del área del Castillo de Juslibol               Fig.2 Perfil 1 del relleno del foso f1