domingo, 22 de mayo de 2016

Pedestal epigráfico de los Bañales de Uncastillo

La vida te a alegrías y una de ellas fue encontrar este pedestal hoy hace un año.


Adjunto la reconstrución virtual que ha realizado el equipo de los Bañales:


miércoles, 6 de abril de 2016

Algunos contextos arqueológicos urbanos de Saraqusta (artículo)



Acaba de salir mi artículo sobre el urbanismo de Zaragoza en época medieval islámica
Descargar en Academia.edu : bit.ly/1UHLfjz




sábado, 30 de enero de 2016

La Custodia de Tauste

Informe y recreación virtual en 3D
http://www.elpatiaz.es/349-torreon-custodia-4



jueves, 2 de julio de 2015

Libro La Cerámica Andalusí de La Seo de Zaragoza

Ya ha sido publicado mi libro sobre" La Cerámica Andalusí de La Seo de Zaragoza", http://puz.unizar.es/…/Cer%E1mica+andalus%ED+de+la+Seo+de+Z…#


miércoles, 18 de febrero de 2015

Acaba de llegarme desde el Museo del Louvre los dos volúmenes del Primer Congreso Internacional REMAI (Red Europea de Museos de Arte Islámico), en el que con otros colegas publico un artículo sobre la cerámica dorada del Noreste de la Península Ibérica (época andalusí).
En la red hay una copia similar en: http://www.alhambra-patronato.es/…/proceedings-conference-2…




Un agradecido saludo a Julián, Josefina y Claire.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Publicación sobre Contrebia Belaisca

Reciente publicación sobre Contrebia Belaisca en Misceánea de estudios en homenaje al profesor Guillermo Fatás http://t.co/heBIE95YCZ






miércoles, 22 de octubre de 2014

Publicación sobre el castillo de Juslibol

Acaba de salir publicado nuestro estudio sobre el Castillo de Juslibol. En este enlace lo podéis descargar:
https://www.academia.edu/8897128/THE_GEOMORPHOLOGICAL_CONTEXT_OF_MEDIEVAL_JUSLIBOL_CASTLE_IN_THE_MIDDLE_REACHES_OF_THE_RIVER_EBRO_SPAIN.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Curso Arqueología Urbana de Zaragoza

Curso Arqueología Urbana de Zaragoza. @CDLAragon, @arqueoGuti. Mañanas de los sábados de Noviembre de 2014. Apto para todos los niveles.
http://www.cdl-aragon.es/activeve.php?eve=10

jueves, 19 de junio de 2014

El Camino de Santiago en Undués de Lerda

Directores: Fco. Javier Gutiérrez González – José Luis Ona González
Financiación: Ayuntamiento de Undués de Lerda (Mº Cultura)

Los motivos que impulsaron esta intervención fueron conocer mejor la construcción y evolución del Camino de Santiago, dentro del Proyecto de Restauración y Recuperación del tramo desde Artieda hasta el límite con la Comunidad de Navarra del Camino de Santiago en Aragón, redactado por Dña. María Dolores Sancho Marco, arquitecta de la Mancomunidad Intermunicipal de las Altas Cinco Villas.
Durante el último invierno se ha realizado la reposición de muros caídos, la limpieza del empedrado existente y la recolocación de algunos pequeños huecos que los años fueron erosionando.
Nuestra actividad principal, además del control arqueológico de estas obras, ha sido la ejecución de cinco catas. Tres de ellas (2, 3 y 4) intentaban detectar niveles de construcción del Camino que proporcionasen información sobre su cronología y técnicas constructivas. La Cata 1 buscaba especialmente adecentar la llegada a la población de Undués de Lerda y recuperar la calzadilla contemporánea de bajada al lavadero público de la localidad. Finalmente, la Cata 5 ha recuperado el funcionamiento de la alcantarilla y la eliminación de las escorrentías sobre el Camino.


Vista del Tramo 19, a su llegada a Undués de Lerda

CATA 1. LLEGADA A UNDUÉS DE LERDA.
Despejamos la calzadilla empedrada que discurre por el lado norte del camino hasta el lavadero. Al sur de esta cata quedó delimitado un muro que suponemos de aterrazamiento y contención del terreno, pues esa zona sufre de continuas filtraciones de agua que llegan desde los viales cercanos. Igualmente quedó expedito el canal de evacuación de aguas que se encontraba cegado (de este modo ya no discurrirán por el centro del Camino).

Llegada del Camino a Undués de Lerda. Antes de la intervención

Entre estas dos zonas la parte central se encontró rellena de escombro contemporáneo, salvo dos cordones o líneas de piedras alargadas, aproximadamente paralelepípedas.



Llegada del Camino a Undués de Lerda. Final de la intervención

Suponemos que el uso continuado de esta zona para acceder a las fincas y huertos cercanos, añadido a la pendiente y el continuo fluir de escorrentías, provocaron la ruina de su empedrado (si lo hubo en algún momento). Por ello hemos encontrado un relleno contemporáneo, vertido en torno a los años setenta del pasado siglo, aproximadamente.
En esta cata se ha intervenido sobre un total de 65 m2. El desnivel máximo entre la llegada a la calle hormigonada de Undués de Lerda y el punto más bajo excavado en el Camino es de 1,71 m.
El ancho de la calzadilla oscila en 1,20 m y los 0,96 m de la llegada al vial hormigonado.

CATA 2. SUBIDA A UNDUÉS DE LERDA.
Tras la eliminación de la tierra acumulada, detectamos un encachado de piedra, mayoritariamente cantos rodados pequeños, trabados con tierra arcillosa con gran proporción de materia orgánica vegetal, negruzca y plástica. En este nivel se han producido incisiones por escorrentías de agua y el tránsito de vehículos a motor.
En el lateral norte se conservan diversas lajas pétreas que marcan la linde del camino con los campos adyacentes.
En el lado sur detectamos un nivel natural de tierra arenosa amarillenta. No se hallaron restos muebles que pudieran aportar cronología a los niveles.
En esta segunda cata se han abierto 16,3 m2. El desnivel máximo sobre el que se ha intervenido aquí ha sido 1,18 m desde las losas que marcan el ancho del Camino al norte y el fondo de las incisiones por escorrentías.

Encachado de piedras. A derecha, ausencia de encachado

CATA 3. INICIO DE LA SUBIDA A UNDUÉS DE LERDA.
Tras la eliminación de la tierra acumulada, detectamos un encachado de piedra muy semejante a la “Cata 2”, mayoritariamente cantos rodados pequeños, trabados con tierra arcillosa con gran proporción de materia orgánica vegetal, negruzca y plástica. En este nivel también se han producido incisiones por escorrentías de agua y el tránsito de vehículos a motor.
En el lateral norte se conservan diversos sillarejos y lajas pétreas que marcan la linde con los campos adyacentes.
Tras la eliminación del encachado en la mitad occidental de la cata, llegamos a un nivel natural de tierra arcillosa amarillenta. No se hallaron restos muebles que pudieran aportar cronología a los niveles.
En esta tercera cata se han abierto 11 m2. El desnivel máximo sobre el que se ha intervenido aquí ha sido 0,98 m desde las piedras del muro que marca el ancho del Camino al norte y el fondo de las incisiones por escorrentías.


Cata 3. Vista previa a la intervención

Base del muro lateral y nivel natural, tras eliminar encachado de la izquierda

CATA 4. MURO DE CONTENCIÓN DEL CAMINO.

Vista general previa de la zona de intervención

Este punto fue elegido por la singularidad de la existencia de un muro en el lateral sur del Camino, cuando en el resto del tramo de bajada hasta el río no existe nada parecido.
Tras la eliminación de la tierra acumulada, en el lado norte de la cata apreciamos diversas piedras a modo de somero arreglo del empedrado perdido. En el lado sur llegamos a bajar hasta un metro de profundidad para encontrar la base del muro, momento en el que topamos con una tubería de conducción de aguas. Hablando con personas de la localidad llegamos a la conclusión que al preparar la conducción de agua del pueblo en este punto se salieron de la línea trazada más al sur, probablemente para evitar el obstáculo de los árboles cercanos.
Procedimos a levantar ese arreglo de piedras irregulares y a bajar el relleno de tierra arcillosa marrón que lo sustentaba.
Vimos entonces que el muro de aterrazamiento del Camino se fue levantando conforme se rellenaba este nivel de tierra, de forma que es mucho más profundo en su cara sur que en su cara norte. Por ello parece probable que el arreglo del camino y el muro de aterramiento sea una misma actividad.
No detectamos materiales muebles que aportasen cronologías a estos niveles.
En esta cata se han abierto 11,66 m2. El desnivel máximo en el que se ha intervenido ha sido 1,05 m desde las piedras que marcan el ancho del Camino al norte hasta el nivel natural en el lado norte de la cata; y de 1,57, m al sur del muro de aterrazamiento. El ancho del muro es de 0,70 m y su profundidad máxima es también de 1,57, m.


Muro de contención del Camino, desde el Sur

CATA 5. ALCANTARILLA.
Antes de comenzar esta cata apreciamos que se había introducido un tubo de goma entre el empedrado y las losas de paso sobre el cauce de la alcantarilla, seguramente para intentar evacuar en agua que se filtra de los canales de riegos cercanos y de la propia montaña. Para ello cortaron a máquina radial parte de una losa de paso y movieron otras piedras.





Vistas previas de la zona de intervención

En la parte más alta de la alcantarilla, la que entra en el cortado elevado hacia el N-NE, comprobamos que su cauce entra en el cortado, prolongándose el muro lateral occidental dentro del terraplén, al menos por 4 metros. La losa plana visible antes de a intervención queda así en alto, apreciándose que se halla partida. Por lo que respecta al muro paralelo al camino que baja antes de la alcantarilla, comprobamos que cumplía la función original de recoger las aguas de escorrentía de la parte superior del Camino.
En la parte baja de la alcantarilla, la limpieza de la tierra acumulada reveló que el hueco del cauce se halla algo girado respecto al eje de la parte de arriba. Si el superior es perpendicular al Camino en ese punto, el final de la alcantarilla se encuentra girado unos 19 grados hacia el oeste. En ese punto documentamos varias lajas de cubierta rotas y caídas sobre el cauce, así como un relleno de tierra marrón con gran porcentaje de materia orgánica vegetal y poco compactada.




Vista de la zona de intervención antes de levantar las losas de paso

En el entorno de la alcantarilla procedimos a una limpieza general que reveló una anchura mayor del empedrado que la visible hasta entonces. En concreto, la parte del camino que se extiende debajo de la alcantarilla, hacia Undués de Lerda, llega a alcanzar hasta 5 m de anchura, mientra que la zona previa a la alcantarilla tiene tan sólo unos 3,75 m. Creemos que este ensanchamiento tuvo la intención de facilitar la espera de las caballerías que subieran por el Camino antes de cruzarse sobre la alcantarilla con otras que bajasen, a modo de “descansadero”.
Al continuar con la excavación de la parte baja del cauce comprobamos que una losa completa estaba sobre el fondo del mismo. La levantamos y guardamos para emplearla en la reposición final. En este momento vimos que a ambos lados del cauce existen dos muros de piedras y lajas que debieron sujetar esas losas ahora caídas. De mismo modo se comprobó que el cauce llega a 1 m de altura y 1 m de anchura en este punto, lo que debió concebirse para evacuar episodios de avenida.
Tras levantar las losas de paso excavamos el relleno del interior del cauce, que consistía en una tierra arcillosa marrón con gran proporción de materia orgánica vegetal. No se hallaron materiales muebles que diesen una cronología de esta amortización.
Los muros laterales están parcialmente desplomados.
En esta quinta cata se han abierto 88 m2. El desnivel máximo sobre el que se ha intervenido aquí ha sido de 3,23 m desde el muro que entra en el cortado encima de la alcantarilla y las losas y empedado que marcan el ancho del Camino al oeste de la cata.
La longitud de la alcantarilla excavada es de 8,89 m. La anchura media de la atarjea sería de un metro y su cauce mínimo de 1,35 m2 (antes de los desplomes). El ancho de los muros de la atarjea es de 0,70 m y su profundidad máxima conservada es de 1,47, m.

Vista del sistema de evacuación de aguas pluviales del Camino

Tras estas labores se repusieron las losas de paso y se facilitó que las aguas circulasen por el cauce de la alcantarilla, de tal forma que el Camino empedrado no sufra las escorrentías pluviales ni posibles escapes de las acequias de riego cercanas.

La alcantarilla, una vez repuestas las losas de paso. En Undués de Lerda es conocida como “La Chorrota”.


CONCLUSIONES
No podemos aportar, tras estas catas, una cronología para el inicio o desarrollo de este tramo del Camino de Santiago, al no haber recogido materiales muebles. Tan sólo y en nivel superficial hallamos dos herraduras de caballerías, una palanca de hierro y una pieza de atalaje en bronce. Todo ello aparentemente de época contemporánea.


VALORACIÓN PATRIMONIAL
Declarado por la UNESCO “Patrimonio de la Humanidad” en 1993, este tramo del Camino de Santiago ha sido tratado con todo el esmero posible, recuperando su suelo empedrado y los muros de contención laterales realizados en piedra seca.
Se ha “redescubierto” una fuente, conocida por la documentación escrita como la “fuente del lugar”, pero que se encontraba oculta por la maleza.
Se ha previsto la plantación de lirios con el fin de embellecer el entorno y otorgar sujeción al terreno; además se han recuperado algunas zonas de descanso para el peregrino en zonas arboladas o de sombra.

Adjuntamos ahora aquí algunas imágenes comparativas del proceso de obra.



Fuente tras la intervención de limpieza



Subiendo del río a Undués de Lerda



Paso del Camino junto al lavadero, tras la intervención


  Está previsto solicitar financiación de nuevo este 2014 al Ministerio de Cultura para continuar con las labores de adecuación.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Artículo del Heraldo de ayer sobre el castillo de Juslibol y nuestro grupo de facebook 2018 Zaragoza.

domingo, 9 de febrero de 2014

VIDEO sobre la IV campaña de excavación en la Maqbara de Tauste

Publicado por la Asociación Cultural " EL Patiaz".
Julio de 2013.

video

lunes, 30 de septiembre de 2013

Maqbara de Tauste, resultados en nº74 Av. Conget



 Presento ahora el informe (casi completo) que explica los resultados obtenidos en la excavación realizada entre el 1 y el 25 de julio de 2013 en el lugar de referencia, promovida por la Asociación cultural “El Patiaz” de Tauste y con la cooperación de algunos de sus integrantes y del M. I. Ayuntamiento de la villa de Tauste, así como con la participación de estudiantes y licenciados universitarios en historia, arqueología, biología y antropología. También hemos contado con la participación activa del catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, D. Carlos Laliena, asesor histórico del proyecto de estudio de la necrópolis medieval islámica de Tauste.
  Podemos asegurar que el espacio excavado fue utilizado en época andalusí como necrópolis islámica. La excavación se reveló ciertamente sencilla en cuanto a la estratigrafía y la secuencia pudo ser apreciada con claridad, llegando a reconocer varias modificaciones en la utilización del espacio, todas de época contemporánea y su posterior relleno; a parte de la propia erosión natural del terreno a lo largo de los siglos.
 Pasamos a explicar estos restos.

 Vista de la zona suroeste del solar excavado
RESULTADOS

Elementos contemporáneos

 Se halló una serie de construcciones contemporáneas con muros de ladrillo, cimentaciones de pilares de cantos rodados y argamasa de cal, típicas de comienzos del siglo XX y un muro de hormigón pobre y árido grueso, cuyas funciones no han podido ser determinadas, por hallarse destruidos en parte,  más allá de la compartimentación de espacios anteriores a la edificación actual. Estas construcciones han afectado a gran parte de los esqueletos medievales, en especial el rebaje para un suelo de cochera agrícola al sureste de la zona excavada.
  Se ha detectado al menos un surco de reja de arado contemporáneo, que también afectó a alguna de las tumbas medievales. Estos surcos no tienen relación física con las construcciones antes mencionadas, pero por cotas suponemos que son más antiguos los surcos de arado, pues no tendrían sentido en un contexto en el que hubiese ya edificada una caseta en la zona.
  Además hay que señalar un gran agujero (UE 56), realizado en el centro del patio, posiblemente como preparación de la construcción asociada a los pilares cuadrangulares contemporáneos y que, seguramente, destruyó y eliminó cualquier rastro de varias tumbas.


Cementerio musulmán.


Descripción general.

 De las 24 tumbas detectadas en esta campaña pueden extraerse una serie de elementos comunes, prácticamente iguales a los vistos en las intervenciones anteriores (Expedientes 417/2010 y 161/2012); y alguna confirmación interesante como el sistema de fosa empleado, que pasamos a describir a continuación; dejando las peculiaridades de cada enterramiento para sus fichas específicas.

  • Individuo en conexión anatómica colocado sobre su costado derecho, con la cara enfilada hacia el sureste.
  • Estructura mínima. Como mucho algo de adobe o arcilla compacta, colocado en el lateral Oeste de la fosa. En esta campaña no hemos hallado conservada ningún restos de tierra amarillenta (de la posible cubierta) en los márgenes de las fosas como los de 2010. Existe la posibilidad que la laja de piedra de yeso hallada en la Tumba 34 pudo formar parte de la cubierta de alguna tumba, pero se ha comprobado que estaba removida por los rebajes contemporáneos y que se incrustó en el enterramiento. En la Tumba 44 apareció un adobe a la altura del sacro del esqueleto que, quizá, pudo servir como sujeción del mismo; pero de nuevo la acción de los rebajes contemporáneos impide asegurarlo.
    

Vista de la laja incrustada en la Tumba 34

  • En esta campaña hemos hallado en la Tumba 39 el ejemplo más completo del modo de enterramiento de doble fosa con covacha (foto final del post); sistema que sería el habitualmente empleado, aunque no se ha conservado la parte superior de la mayoría de las tumbas excavadas hasta el momento. Este sistema está ya ampliamente documentado en otras necrópolis de la Península Ibérica como Marroquíes Bajos (Jaén), Tosssal de Manises (Alicante) o en los recientes hallazgos de Valdeherrera (Calatayud).
  • En la zona predominan los materiales formados en el periodo Terciario y durante el mioceno, constituidos por yesos masivos alabastrinos alternando con yesos terrosos, margas yesíferas y margas calcáreas. Este nivel, de medio metro de espesor en la zona de la intervención, en el que se excavan las fosas tiene elementos de esos tres materiales predominantes, mezclados en una granulación fina, con escasa densidad de elementos orgánicos y en el que no se ha detectado ningún elemento arqueológico. Una de esas capas configura unos 35 cm. de piedra de yeso de asentamiento casi horizontal, con alguna ondulación. En ella se concluyen los fondos de fosas de varios enterramientos; y es utilizada por la Tumba 39, para abrir una covacha más amplia que las existentes en aquellas otras tumbas que tuvieron que practicarse sobre margas blandas; de modo que el cadáver quedaba protegido por debajo de la resistente capa de piedra de yeso. Este tipo de tumba podemos asimilarla con el sistema de doble fosa (shaq o ladj) de tumbas complejas.[1]
  • Tumba 41
  • El suelo o piso del cementerio en su momento de uso parece no haberse conservado en este punto, pues no hemos detectado ningún cambio entre la tierra en la que se excavan las fosas. Podemos deducir que la superficie de paso de la necrópolis ha sido totalmente eliminado por la erosión y las afecciones antrópicas, al menos en este punto y en lo que respecta a los enterramientos más modernos. La aparición de una piedra de yeso aislada al pie de la Tumba 32 no nos parece una señalización debido a esta baja cota y al arrasamiento de la parte superior de las tumbas ocurrido en época contemporánea. 
  • Tumba 28
  •  La cota media a la que hallamos las tumbas pudiera parecer configurar distintas capas de enterramientos, pero lo poco definitorio de este tipo de dato, nos hace dudar mucho de que correspondan a diversas fases de utilización del cementerio. Además hay que tener en cuenta la pendiente natural del terreno en el momento de uso del cementerio, que debió caer hacia el sur. Esto hace que las fosas excavadas el norte del solar tenga una cota absoluta más alta que las del resto del solar. En principio, y sin tener en cuenta los individuos infantiles, tenemos las Tumbas situadas al norte del solar cuyos restos humanos reposan alrededor de entre los 262,90 y 263,10 m SNM. Más profundas están las Tumbas situadas al sur del solar: entre los 262, 80 y 262,91 m SNM. Entre éstas últimas sí se diferencian las Tumbas 39 y 41 que llegaron más profundo que el resto, hasta los 262,44 m SNM; así como la Tumba 24 que sólo bajo hasta los 263,01 m SNM, por lo que rompió la fosa de la Tumba 30, pero no llegó a romper los huesos del esqueleto.
  • Son precisamente esas superposiciones lo único que nos asegura que hay, al menos, dos momentos distintos de uso del cementerio. El tramo de tiempo que sea necesario para que una tumba pierda su señalización y su rastro, de tal forma que otra tumba sea instalada sobre la anterior, es algo que no podemos determinar con exactitud. Sin embargo es lógico pensar en un lapso de tiempo importante.
  •  
     
    Tumba 30 cortando la Tumba 24

  • Hay otro tipo de superposición menos segura y es el sucedido entre las Tumbas 28 y 31. Las fosas de las Tumbas 28 y 29 se hallaron excavadas en el nivel natural de margas yesíferas de tonalidad verdosa. Sin embargo la Tumba 31, que se encuentra entre la anteriores, se abrió en una tierra arcillosa marrón plástica como la que encontramos rellenando los huecos de las fosas tras la deposición del cadáver. Es posible que esta Tumba 31 sea posterior a las anteriores, que ya hubieran ido perdiendo su rastro, ampliándose la planta de su cubierta por aplastamiento natural. De ese modo, la Tumba 31 se abrirían en un, aparentemente, amplio espacio disponible. En contra de esta idea parece estar el hecho de que la base de las tres tumbas tenga una cota similar. A favor de esta idea está la distinta orientación de la Tumba 31(73,25º), respecto al resto de las fosas halladas en esta campaña, ya que es la que más tendencia tiene a una orientación Este-Oeste.
  • Las orientaciones de los enterramientos no difieren mucho de las documentadas en anteriores campañas. Oscilan en una mínima horquilla entre los 73,25º de la Tumba 31 y los 47,28º de la vecina Tumba 29. El promedio de orientaciones de las tumbas estaría (descartando las tumbas infantiles y dudosas) en los 62,12º NE-SW. La alineación de las masas faciales es una cifra más insegura, pues la descarnación ha podido provocar movimientos indeseados por los encargados de la sepultura. Creo que para realizar una estadística debemos contar con un mayor número de individuos, lo que queda pendiente para futuras intervenciones.
  • El estado de conservación de los huesos es medio en los individuos adultos, salvo en aquellos en los que los rebajes y apisonamientos contemporáneos han contribuido a su mayor degradación. La acidez de la arcillas han afectado notablemente a los esqueletos infantiles, de modo que los más endebles se encontraron desmaterializados en buena parte.
  • La densidad de enterramientos se ha confirmado en unos 0,25/0,30 individuos adultos por metro cuadrado. Calculamos que las interfacies contemporáneas han hecho desaparecer el rastro de unas 9 o 10 tumbas con individuos adultos o subadultos en la zona excavada.
  • A pesar de la norma de ausencia de ajuares, en esta campaña hemos hallado un sencillo pendiente de bronce[2], exactamente bajo la zona correspondiente al lado derecho del cráneo de la Tumba 32. Es un simple aro ovalado conseguido al doblar una fina barra de bronce de 1,8 mm de diámetro y sección casi circular (con algunas irregularidades). Este hallazgo tiene paralelos en otras excavaciones de época taifa en Zaragoza capital o Cuéllar (Segovia) ya en el siglo XV, entre otras.
     
 Vista de la Tumba 32 y detalles del pendiente


  • Correspondiente al momento de actividad de la necrópolis, pero removido en la UE 55 hemos recogido un fragmento de olla de cocina, que parece corresponder a la segunda mitad de siglo X o, mejor, a la primera mitad del siglo XI. Sus características técnicas evolucionadas, que le confieren una gran dureza en una pared fina (2 mm de grosor), y la ausencia de vidriado al interior, hace que me decante por estas fechas.

Olla de cocina de la UE 55

Análisis antropológico básico.
  Con las conclusiones aportadas por la antropóloga Miriam Pina, por el momento, podemos avanzar que de los 24 enterramientos documentados, hemos podido definir 7 individuos varones y 6 mujeres. En cuento a su edad, hay 15 individuos adultos y 5 adultos/juveniles, siendo las Tumbas 33, 40 y 43 de individuos infantiles.
 Por tumbas, este es el avance que podemos hacer:
TUMBA 21: Solo se conservan algunos fragmentos. Indeterminable.
TUMBA 22: Sexo indeterminable. Se estima mayor de 17 años (por fusión de falanges).
TUMBA 23: Se determina sexo femenino. Se estima edad de 30 a 35 años.
TUMBA 24: Adulto joven. Se estima edad de 20 a 35 años. Se determina sexo femenino.
TUMBA 25: Se estima individuo adulto mayor de 20 años (por grado cierre de epífisis y suturas craneales). Sexo alofiso (indeterminable).
TUMBA 26: Se determina sexo masculino. Se estima edad de 25 a 35 años.
TUMBA 27: Subadulto juvenil. Se estima edad de 15 a 17 años. Sexo indeterminable.
TUMBA 28: Subadulto juvenil. Se estima edad de 12 a 15 años. Se determina sexo masculino.
TUMBA 29: Se estima sexo alofiso. Se determina individuo adulto mayor de 25 años (por el cierre de las epífisis de los huesos largos). Húmero torcido.
TUMBA 30: Se determina sexo femenino. Se estima edad de 35 a 45 años.
TUMBA 31: Subadulto juvenil. Se estima edad de 16 a 20 años. Se determina sexo femenino.
TUMBA 32: Adulto maduro. Se estima edad entre 45 y 55 años. Se determina sexo femenino.
TUMBA 33: Individuo infantil (I). Se estima edad de 4 a 6 años según erupción dental. Sexo indeterminable.
TUMBA 34: Subadulto infantil (II)/juvenil. Se estima edad de 12 a 15 años. Sexo indeterminable.
TUMBA 35: Sexo indeterminable. Se estima individuo adulto (por tamaño y robustez espina del fémur). Edad indeterminable.
TUMBA 36: Adulto maduro/senil. Se estima edad entre 50 y 65 años. Se determina sexo femenino.
TUMBA 37: Se conservan algunas falanges, por cuyo tamaño se estima que se trata de un individuo adulto. Sexo y edad indeterminable.
TUMBA 38: Se estima sexo masculino por dimorfismo de calcáneo y astrágalo (probabilidad 84%). Se estima individuo adulto, edad indeterminable.
TUMBA 39: Adulto maduro. Se estima edad de 40 a 50 años. Se determina sexo masculino.
TUMBA 40: Individuo infantil (fase I). Se estima edad de 3 a 5 años. Sexo indeterminable.
TUMBA 41: Adulto joven. Se estima edad entre 20 y 30 años. Se determina sexo masculino.
TUMBA 42: Adulto joven/maduro. Se estima edad de 35 a 45 años. Se determina sexo masculino.
TUMBA 43: Individuo infantil (II). De acuerdo con la erupción dental, se estima edad de 10-11 años. Sexo indeterminable.
TUMBA 44: Adulto joven. Se estima edad de 25 a 35 años. Se determina sexo masculino.

Conclusiones

  Los cuerpos enterrados aquí lo fueron cuidando de mantener su masa facial orientada hacia la Meca, por lo que pertenecen a una necrópolis musulmana.
  En cuanto a la densidad de enterramiento, la cercanía de las cuatro intervenciones realizadas permite una hipótesis fiable, y deducir una ocupación intensa del espacio en esta zona, especialmente al confirmarse la existencia de, al menos, dos capas de enterramientos.
 Ello confirmaría la estimación mínima de enterramientos en esta necrópolis, para la superficie ya propuesta en 2010 de veinte mil metros cuadrados, de, al menos, unos 4.500 individuos adultos. Cifras que se duplicarían con la delimitación prescrita por esta Dirección General.
 Estas suposiciones deben ser corroboradas o refutadas por futuras investigaciones que delimiten completamente la necrópolis, en especial en sus lados norte, este y sur. En este sentido hemos propuesto al ayuntamiento de Tauste la realización de una prospección geofísica sobre los viales del entorno del espacio delimitado como necrópolis. En estos momentos se están pidiendo presupuestos y proyectos a tal efecto. En todo caso, sugiero que los resultados de esta prospección sean contrastados con los conocimientos que ya tenemos sobre la necrópolis, para una correcta interpretación de los mismos.

Tumba 39, la mejor conservada por el momento

 Queda pendiente de saber si la asociación cultural “el Patiaz” y el ayuntamiento de la villa de Tauste siguen apostando por promover futuras intervenciones que nos ayuden a conocer mejor este cementerio y la población de la Tauste andalusí. Su voluntad es clara, pero las posibilidades económicas escasas. El estupendo ambiente vivido, la afluencia de turistas interesados en visitar los enterramientos y los buenos resultados obtenidos en la excavación son un aval de futuro.

En Zaragoza a 5 de agosto de 2013.


[1] OLCINA DOMÉNECH, M.; TENDERO PORRAS, E.; GUILABERT MAS, A. 2008: “La maqbara del Tosssal de Manises (Alicante), Lucentum XXVII, Alicante: 213-227. Serrano Peña, J. L., Castillo Armenteros, J. C. 2000: “Las necrópolis medievales de Marroquíes Bajos, (Jaén). Avance de las investigaciones arqueológicas”, Arqueología y territorio medieval 7: 93-120.
 [2] Está pendiente la comprobación del metal, pues presenta brillos plateados que plantean la posibilidad de que sea en realidad alguna aleación de plata.