sábado, 24 de octubre de 2009

Cerámica andalusí de la Seo ( D.E.A.)

Reproduzco ahora el texto de mi exposición para la defensa del Diploma de Estudios Avanzados de la Universidad de Zaragoza (08-09-2009).-

La cerámica andalusí de la Seo de Zaragoza
Fco. Javier Gutiérrez González

2 Comenzaré mi exposición explicando la elección del tema del trabajo de investigación. Y es que mi experiencia profesional se ha centrado a la vez en los periodos prerromano, romano y andalusí, especialmente en los yacimientos de Graccurris, Contrebia Leucade y Zaragoza, ciudad en la que he dirigido varias excavaciones dentro de la llamada “arqueología de gestión”. Al respecto, considero imprescindible dar a conocer a la comunidad científica los resultados obtenidos en cualquier tipo intervención, por ello publiqué la monografía sobre la excavación del paseo de la Independencia y diversos artículos, alguno en la revista Salduie de este Departamento, donde ya traté el tema de la cerámica del período andalusí.
3 Hace años que colaboro con el profesor JAHV, con el que ahora trabajo en el yacimiento celtíbero-romano de Contrebia Belaisca. Por ello enfoqué la fase lectiva de Cursos de Doctorado a completar mi formación de ese periodo; y el presente trabajo de investigación a la cerámica andalusí aparecida en la excavación de la catedral de la Seo de Zaragoza, ...
4 trabajo cuyo Objetivo ha sido asimilar el lote existente para integrarlo en una futura Tesis sobre cerámica de Saraqusta. En total, se han revisado 20 Unidades Estratigráficas (mayoritariamente rellenos de pozos), con un volumen bruto de piezas andalusíes de más 10.000 fragmentos inventariados y hasta 303 piezas estudiadas en profundidad.
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Para conseguir este objetivo he dado una visión global del estado actual de conocimiento de la cerámica andalusí; y realizado una clasificación específica de la cerámica recogida, por sus aspectos morfológicos, acabados, decoraciones y su función.
En el capítulo sobre Historiografía señalo que ROSSELLÓ-BORDOY en 1978 con su Ensayo de sistematización de la cerámica árabe de Mallorca, realizó una propuesta de clasificación y de terminología que ha servido de referente obligatorio para los estudios posteriores. Más tarde, BAZZANA propuso una metodología del análisis morfológico de la cerámica para su clasificación y una propuesta tipológica completa. Ambos investigadores venían de la escuela de las tipologías prehistóricas, pero actuaron atendiendo a los problemas específicos del período medieval. El resto de autores que se han ocupado del tema (NAVARRO PALAZÓN, GIRALT, GOMEZ MARTINEZ, etc.) han seguido esas propuestas metodológicas.
En los estudios más recientes, a través de la etnoarqueología, se intenta identificar las técnicas de fabricación, las estructuras organizativas de producción, comercialización y consumo, y el uso a que se destina la producción cerámica.
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- Las escasas publicaciones sobre la cerámica andalusí del entorno de Zaragoza pueden resumirse en el estudio de algún apartado concreto de este tipo de materiales (como los candiles o la decoración en cuerda seca), aunque la mayoría se reducen a catálogos de exposiciones y noticias de excavaciones; destacando el trabajo de Pilar GALVE sobre el periodo emiral.
Los estudios realizados en nuestro entorno ayudan a abordar la investigación sobre la producción cerámica de Zaragoza que, dado su protagonismo dentro del valle del Ebro, supondrá un avance importante en el conocimiento de las producciones de su ámbito de influencia.
La exposición celebrada en Huesca en 1988 Arqueología islámica en la Marca Superior de al-Andalus constituye una obra de referencia. Ahí ya se evidenciaron las similitudes entre los materiales aragoneses y los de Balaguer y Lérida (publicados por LORIENTE y GIRALT, entre otros).
El conocimiento de la cerámica andalusí en el entorno aragonés se ha completado con los trabajos de AZUAR y de GISBERT sobre el material de levante y los de RETUERCE sobre el de la meseta. Estudios todos que he tenido en cuenta en mi trabajo.
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El futuro de la investigación requiere de un estudio de conjunto que aborde el registro arqueológico mueble e inmueble de los siglos de dominio islámico de la ciudad de Zaragoza y su entorno.

- Respecto a la información documental presentada en este trabajo, además del dibujo y fotografía de cada pieza, se incluye la descripción habitual en una ficha de inventario cerámico; informatizada en una base de datos, y normalizada para su utilización en futuras investigaciones. - - - -
En la clasificación sobre el uso de los recipientes se ha venido determinando cuatro familias funcionalmente homogéneas, cada una de las cuales encierra un número determinado de “series”, pensadas sobre la base de sus características métricas, formales o técnicas, que definen la función para la que fueron concebidas originalmente. Las familias identificadas son: cerámica para servir alimentos o de Mesa (con las formas Ataifor, Jofaina, Jarra, Jarro, Redoma/Botella, etc.), cerámica para cocinar (con las formas Olla, Cazuela), cerámica para el transporte y conservación o Almacenaje (con las formas Orza, Tinaja), y cerámica auxiliar o multifuncional (como el Candil, el Arcaduz y el Alcadafe). - - - - - - - - //
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El conjunto cerámico que estudiamos procede de la excavación que, con motivo de su restauración, se realizó en la catedral del Salvador, la Seo de Zaragoza. La excavación, en la que participé, se llevó a cabo entre los años 1992 y 1996 y fue dirigida por José Antonio Hernández Vera y Juan José Bienes Calvo, a quienes agradezco su disposición, al proporcionarme el acceso a estos materiales y a los datos de la excavación.
Debido a la naturaleza de los depósitos disponibles es complicado avanzar en su estudio contextualizado, pues son conjuntos mayoritariamente amortizadores de pozos sépticos, sin ningún tipo de conocimiento de los restos inmuebles a los que pertenecieron.
6.1
Este carácter secundario del lote cerámico reduce su capacidad de informar sobre los procesos socioeconómicos y debido a la situación de los distintos pozos, no se puede relacionar su cronología con las sucesivas ampliaciones sufridas por la mezquita.
6.2
Como mucho, la acumulación de inmuebles en el lado sur pudo deberse a que era la zona de acceso preferente a la mezquita aljama de la ciudad, en la que se instalarían edificaciones comerciales. Los pozos corresponden a diversas casas o tiendas, pero escapa a nuestra comprensión su disposición y características.
La aportación de este estudio a la historia del solar de la Seo es reducida; sin embargo, el amplio conjunto de materiales recogido sí aporta interesantes novedades al conocimiento del ajuar andalusí de la ciudad de Zaragoza, de lo que me ocupo en el siguiente capítulo.

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Aunque no vamos a ver ahora todo el extenso conjunto de materiales; de su examen sí puede aportarse una tabla evolutiva de formas y decoraciones.
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El lote cerámico pertenece a la época califal y taifal, quedando sólo uno de los pozos dentro de la época emiral. En cuanto a las formas cerámicas algunos tipos no varían apenas de una fase a otra, es decir desde el siglo X hasta finales del siglo XI o comienzos del siglo XII; en otros por el contrario, encontramos claras diferencias que nos aportarán una pauta de reconocimiento en futuras investigaciones, como ahora paso a describir. (8.1)
En el Ataifor de la fase califal abundan los perfiles continuos de base plana, con vidriados melados o decorados en verde y manganeso. Posteriormente, en la fase taifal, se desarrollan los perfiles quebrados con pies anulares y aparecen vidriados de baja calidad, que se desprenden con facilidad.
(8.1b)
Hay varios ejemplos de Tazón en cerámica común, en los que no se aprecian variaciones tipológicas, al igual que en las formas Redoma/Botella y Jarro, aunque son tipos de gran éxito en ambas épocas.
(8.2)
En cerámica de cocina hay dos producciones distintas. La olla de cerámica gris, urdida a mano, pero con el borde bien acabado, convive con piezas en pastas claras de perfil ondulado, torneadas y de paredes más delgadas; que en el siglo XI evolucionan a unas piezas muy conseguidas técnicamente, con grosores de pastas muy finos. Durante el califato las Cazuelas van sin vidriar y son de perfiles bitroncocónicos más anchos que altos. Las principales diferencias entre la fase califal y la taifal es la generalización del vidriado interior, de perfiles más altos y globulares, y de la decoración con incisiones y bandas pintadas en manganeso, en ocasiones parcialmente vidriadas al exterior.

Las cerámicas de almacén como Orzas y Tinajas o de transporte como el Cántaro son esencialmente funcionales, y no presentan variaciones reconocibles hasta el momento.
(8.3)
Sí es de reseñar el hallazgo de candiles de pie alto ya en época taifal.

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El escaso número de piezas decoradas no permite extraer muchas precisiones. Sin embargo, a tenor de la bibliografía especializada, las cronologías señaladas encajan bien con las investigaciones más recientes. El cuadro presentado aquí es una propuesta sobre la evolución de los acabados y decoraciones dentro del conjunto estudiado.

10 Presentaré a continuación algunas Piezas destacables. (10.1)
Del Pozo 6 un pequeño fragmento de loza que corresponde a una panza de Ataifor, decorado a molde al exterior, y con una espesa capa de satinado vidriado blanco. El paralelo más próximo en el tiempo lo tenemos en una pieza de Irán de los siglos XI-XII. Queda pendiente averiguar si se trata de una importación o de una producción local.
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Del Pozo 16 las que hemos interpretado como braserillo; un nuevo tipo no conocido hasta la fecha. Están elaboradas como una botella y luego, aún en blando, se recortó el fondo para dejarlo abierto y se perforó la mitad superior en varias filas de agujeros. La parte inferior del cuerpo presenta un aplastamiento precocción para servir de base y su superficie está algo desgastada por rozamiento. Su utilidad pudo ser quemar hierbas aromáticas.
Por otra parte, la elaboración de un borde tan perfecto pudo servir para encajar un mango con el que asirse, ser más manejable y servir de aislante del calor. Sin embargo, el tipo de pasta no es el destinado a sufrir el choque térmico del fuego y sus concreciones no permiten afirmar que haya contenido brasas. Quizá los análisis arqueométricos puedan despejar esta duda.
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De la Capilla de San Martín destacan las Jarritas decoradas en cuerda seca parcial con la epigrafía al-mulk. Por su carácter bicolor (sin que sea exclusivo), parecen características de las producciones de Zaragoza a finales del siglo XI o principios del XII.
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El Pozo 29 evidencia una riqueza notable. Empezamos viendo un Ataifor decorado en verde y manganeso, con un pájaro del que se han conservado el pico y parte de las patas.
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El siguiente Ataifor con epigrafía al-mulk, tiene la peculiaridad del uso del vidriado negro para algunos motivos. Esto es característico de las primeras producciones califales de Córdoba y también de los centros que recibieron directamente su influencia. Mas adelante, a finales del califato y en el siglo XI, se pierde el uso del negro como relleno.

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Vemos ahora la pieza interpretada como Dosificador o ladrón de agua. La combinación de un fino cuello con un orificio superior mínimo y un fondo curvo con cinco perforaciones, hace pensar que su función fue servir infusiones de forma controlada. También pudo emplearse como regadera de plantas; pero me decanto por interpretarla dentro del servicio de mesa.
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En este punto, podemos reflexionar sobre la línea de investigación pendiente, que puede definirse como el estudio de las producciones mediante la caracterización de sus pastas y acabados y la elaboración de los grupos cerámicos deducidos.
Hay que subrayar la necesidad previa de conocer el proceso y las técnicas de elaboración cerámica, para caracterizar las diferentes producciones existentes, creando lo que en arqueometría se denomina “grupos de referencia”. Sólo la obtención de estos grupos permitirá transformar la información meramente técnica en información histórica.
Este análisis debe encararse de tres modos diferentes, aunque simultáneos en su ejecución, como son el análisis técnico-compositivo, el análisis morfofuncional y el análisis decorativo.

La metodología de estudio a aplicar se basaría, a grandes rasgos, en los 6 que presento:
a) Criterio de cuantificación. Número mínimo de Individuos -
b) Medio de análisis técnico y composicional.-
c) Modelo de estudio.- Por grupos y formas cerámicas, además de otros aspectos como la decoración.
d) Elaboración Grupos cerámicos.- y de tablas de...
e) Formas cerámicas.-
f) Criterio de datación.- Atendiendo a las Cronología relativa y absoluta.

De entre ellos, en el Medio de análisis técnico y composicional, hay que tener presente que la elección del método analítico debe estar determinada por los problemas que presenta cada conjunto cerámico.
Grupos cerámicos que se establecen en función de la suma de varios aspectos como el tipo de matriz arcillosa, el desgrasante, la técnica de factura, el tratamiento superficial, el revestimiento y el modo de cocción.

Al unificar estas propuestas de estudio se consigue un método de análisis, que permite la identificación de los procesos de fabricación de la cerámica y los cambios que sufren. Es entonces cuando se pueden relacionar los motivos de estos cambios, según su cuantificación dentro del contexto productivo, así como explorar el mundo de su comercialización.
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Este es el trabajo que quiero desarrollar en una futura Tesis Doctoral sobre la cerámica andalusí de Zaragoza.
Agradezco la atención del tribunal, el apoyo del Departamento de Ciencias de la Antigüedad y en especial la Tutoría de la profesora Mª Angeles Magallón Botaya.